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Construir una novela: 8 elementos que debes tener en cuenta para elegir el título y otros asuntos intrascendentes (3)

Tengo que confesarlo. Estoy llegando a esa fase de la novela en que, o tiras todo el trabajo por la borda y te haces un harakiri o sigues trabajando sin hacer caso a los fantasmas internos. Los externos están controlados. Lo bueno de este oficio es que los que escribimos libros y luego los ponemos a la venta nos enfrentamos a dos tipos de entornos: los que se fascinan y te apoyan por lo menos para quedar bien o los que no lo ven del todo claro que escribir y poner a la venta un libro sea un trabajo de verdad. 
En España y en otros países todavía predomina la mente de que si no eres funcionario o trabajas por cuenta ajena no estas realmente trabajando. Con este oficio sucede lo mismo y creo que eso es una ventaja para los que no nos gusta hablar de trabajo. 
  Como todo escritor prefiero escuchar más que hablar así que todos contentos. O me rodeo de aduladores o me rodeo de silenciosos que pasan de preguntar qué tal va mi novela o que artículo escribo en mi blog. El mundo perfecto. Después de esta digresión paso a contarles en qué fase estoy. Antes de que la Navidad me aspire a su agujero negro de compromisos, familia y promoción de Los viajes sonámbulos quiero dejar cerrada esta etapa (en otro post hablaré de nuevas formas de trabajo en este mercado laboral que no para de transformarse).
Ya he terminado la escaleta que me ha servido mucho (puedes leer aquí por qué la he hecho). Y antes de mandar a hibernar mi novela a un oscuro y fresco rincón quiero ponerle un título y pulir los primeros párrafos. Lo del título sé que no es lo prioritario pero quiero acercarme al Registro de la Propiedad Intelectual y es bueno que ya lo tenga aunque luego lo cambie.
Un título debe reflejar y sintetizar en una frase o palabra la esencia del libro. En mi caso particular, Los viajes sonámbulos me pareció un título hermoso pero creo que no reflejaba de manera inequívoca la esencia del libro.  Esta vez quiero que sea diferente por eso he hecho un repaso mental por algunos libros que he leído. Un viaje a mi pasado literario reciente.
A continuación, listo algunos títulos que me han parecido perfectos:

·         Sumisión de  Michel Houllebecq: refleja perfectamente lo que quiere mostrar la novela. Es corto. Es original y suena bien al oído.
·         El chino de Henning Mankell: es perfecto, efectivamente, porque cuenta la historia de un chino. No es poético. Es eficiente y original.
·         La decisión de Sophie de Willian Styron: va al meollo del asunto. Nos recuerda el nudo trascendental en la historia de la protagonista. Además, es sonoro. Es bello y es original.
·         La verdad sobre el caso de Harry Quebert de Joel Diecker: es largo y suena mal pero es eficiente. Sintetiza bien la idea del libro y es original.
·         Charlie y la fábrica de chocolate de Roald Dahl. al grano y muy evocador. Cualquier niño se fascina con solo escuchar el título.

No tan perfectos

·         Las correcciones de Jonathan Franzen: esta gran novela la encuentro difícil de titular. Por la historia no encuentro evidente el título, solo en la sinopsis se hace alguna referencia. No suena bien aunque es original.
·         Con el agua al cuello de Petros Markaris: es poco original. Intenta reflejar la historia pero veo el título poco atrayente. En cualquier caso, creo que los lectores de sagas policiales no prestan atención a estos detalles.
·         V. de Thomas Pynchon: ok, Pynchon no se vende por sus títulos…ni por sus historias sino por una especie de culto que a mí se me escapa. En cualquier caso, es un título poco informativo y nada atrayente. Ni siquiera suena del todo bien.
·         1984 de George Orwell: vale, esta elección es polémica. Creo que el título es aleatorio. ¿Qué importa el año en la historia? Podría haber sido en 1985. No suena bien pero tiene el poder de ser medianamente original.
·         La insoportable levedad del ser de Milan Kundera Vale, el título es bonito pero, si no estuviéramos hablando de una obra maestra diríamos que el título es lo más pretencioso que hay.  
Podría seguir infinitamente con toda mi biblioteca pero no tiene sentido (el Canguro filósofo sería capaz de ponerse a hacer ese tipo de trabajos inútiles). En el fondo, como podemos comprobar, grandes novelas han tenido títulos estúpidos o aleatorios por lo que parece que no es tan importante. Sin embargo, no puedo de dejar de intentar buscar el mejor posible para mi novela. Sigamos.

Los primeros párrafos me tienen amargada. Ha sido la parte de la novela que más he cambiado. La leo y la leo y no me gusta. Es como pasar mil veces por la misma calle y seguir cometiendo los mismos errores: me salgo del carril, arranco y doy tirones para acelerar o simplemente se me muere el coche siempre en la misma loma. Ya me estoy cansando de esa dinámica de errores que se perpetúan en el tiempo. Y el árbol sigue en el mismo lugar una y otra vez. La estatua sigue en el mismo lugar. Es como una puta melodía que suena mal una y otra vez. No sé si es buscar la belleza o si la coherencia literaria tiene que ver con lo bello a los oídos del que lo lee en su mente pero lo que está claro que no lo estoy consiguiendo. Estas primeras líneas son fundamentales para atrapar al lector. Con esas frases decidirá si sigue leyendo o devuelve el ejemplar a la estantería de la librería. Eso si tengo suerte, porque también es importante a la hora de intentar vender la obra a un posible editor o agente. El mismo no tendrá tanta paciencia y su tiempo, como el mío, es escaso. Por lo tanto, tengo una gran responsabilidad con esas primeras líneas.
¿Cómo llegar a la belleza absoluta en esas primeras lineas? Leo otras obras. Me inspiro en otras novelas. Pero hay trucos para todo. Las hay de todos los estilos y todas pueden funcionar. Arrancar de una con la historia. Hacer una descripción previa del entorno. Contar la primera acción del personaje principal. Y mil maneras más. No hay una receta y eso lo hace aún más difícil. Tengo que encontrar mi propio camino para que el lector no termine tirando el ejemplar por la ventana.
Y volviendo al tema importante para algunos e intrascendente para otros, aquí te dejo las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de elegir un título. Se basan en mi propia experiencia y en la de miles de escritores que lo hacen todos los días pero esto no es una ciencia.  Son algunas nociones, completamente discutibles y subjetivas que a otros escritores y a mí me han servido. Veamos  
·         Haz una lista lo más libre posible sin reflexionar demasiado.
·         Ensaya combinaciones de palabras que suenen bien.
·         Busca en google: una vez tengas algunos títulos que te gusten chequea en Amazon o en sitios similares que no haya libros con ese mismo título. Esto a mí me sucedió mucho. En base a eso,
·         Juega con los sinónimos
·         Busca que el título refleje la esencia de la novela. Hay algunos que suenan hermosos pero que luego no tienen mucho que ver con la historia.
·         Habla con algún amigo o beta reader de confianza. Nunca decidas solo. A menudo, la gente cercana ve cosas que nunca tú verías como elegir un título que recuerde a los títulos de Corin Tellado (con todo respeto). Sí, eso me pasó a mí.
·         No te cierres a una estructura concreta. Hay títulos magníficos que son largos y otros que solo tienen una palabra. No tengas ideas preconcebidas.
·         Ante la duda, mejor ser vago que concreto. No des demasiada información. Que el lector descubra por sí solo como se desarrolla la historia.
·         Que sea fácil de pronunciar: esto varía según los países. Piensa en cómo quedaría el título en otros idiomas como el inglés.
·         Opcional: Usa la herramienta de Lulu para que te diga si tu título tiene posibilidades de convertirse en un best seller. http://www.lulu.com/titlescorer/. Esto es una chorrada de algoritmos que no lleva a ninguna parte pero a lo mejor estás entre dos títulos magníficos y tienes que decidir. Es una manera más de hacerlo.
Como te dije. Al final, no es lo más importante pero igualmente tenemos que tomar una decisión por eso, ya que estamos, que sea lo más acertada posible.
Los dejo.  Luego les contaré cuáles serán los siguientes pasos y  cómo solucioné el tema de los primeros párrafos. Espero que el agujero negro que me espera no sea tan profundo y me permita dar un manotazo y salir para seguir contándoles como construyo mi novela.   
Que tengan un gran diciembre.





Comentarios

  1. Hola!
    Vengo de la iniciativa granitos de arena, te espero por mi blog :D

    (www.ellamentodelfenix2013.blogspot.com)

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